Había que transformar una cocina de 3 m² en una funcional para una estudiante de gastronomía. El objetivo era simple y complejo a la vez: espacialidad y utilidad.
Integramos la cocina con el lavadero para generar amplitud y sectorizamos en estaciones de trabajo para optimizar los espacios y generar comodidad.
Mantuvimos el piso del lavadero y lo complementamos con el color del mueble y una mesada clara, para mayor ingreso de luz y limpieza.